"Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo"

Sunday, July 27, 2014

Gennady Golovkin, el 3G que funciona



¿Quién lo puede parar a este tipo? Esa es la primera pregunta que viene a la cabeza al ver a GGG el pasado sábado. Viene diciéndose hace tiempo que merece rivales de talla, pero está claro que no es decisión de él el querer pelear con gente por debajo, sino que es consecuencia de las exigencias que impone el mercado del boxeo a sus participantes, y la presión que pone sobre los nacidos fuera de USA o México.

Gaele era un rival de talla, que le haría pelea a cualquiera de los que andan por arriba en los medianos, no es un rival de noche soñada, de noche del recuerdo, pero es está a la altura de una excelente velada. Y lo demostró, no es que se achico, no es que la edad lo mello del todo, no es que es inflado por la prensa… simplemente, no pudo con Good Boy. No pudo contra ese porcentaje ridículo de KO (realmente ridículo, como un 90), que debe ser el mayor del momento, no pudo contra esa pegada, no pudo contra ese jab de precisión, contra ese bisturí que le corto el ojo en el primer round, bisturí que transforma en hacha en los momentos justos para cortarle la cabeza al rival. Gaele camino en la cuerda floja constantemente, el golpe a golpe era letal, tenía que ir por un hit and run, un toco y me voy. Lo intentó sí, pero GGG cortó el ring de manera magistral todo el encuentro. 

Gaele hizo su tarea y no pudo. Y aquí está el problema, uno lo imagina haciendo un papel digno con cualquiera de la elite mediana o cercana: Canelo, Cotto, Quillin, Murray, Chavez Jr, etc.  ¿Quién de ellos se le va a animar Golovkin después de esto? ¿Quién de estos chicos que cuido tanto su carrera puede animarse a pelearle a este destructor después de escuchar esos golpes al cuerpo que parecían truenos explotando en el cuerpo rival? En su conferencia de prensa pidió a Cotto y lo hicieron coquetear con Chavez, peleas que eran probables, pero se esfuman con el supuesto encuentro que tendrán en Diciembre. Solo viene un nombre a la cabeza ahora qué Maravilla esta casi retirado, ahora que William difícilmente vuelva a tocar un ring, el mismísimo y enigmático Ward. Hoy en día es el único en condiciones de hacer que una pelea con GGG sea inolvidable.

No puedo más que emocionarme cuando lo veo pelear, tiene la técnica y la pegada, pero no es un boxeador que solo hace su trabajo… tiene historia, tiene intelecto, parla y por sobre todo tiene carisma, algo que no se entrena. Con suerte, eso va a hacer que esquivarlo no sea tan fácil, espero por el bien del deporte que los rivales de talla no le huyan, y tenga las peleas que demostró merecer.

“I´ll show you next time, give me big fight, big name and I´ll show you my technice” , así expuso en su conferencia, esperemos se le dé.

Thursday, July 17, 2014

Ya lo dijo Saul: "Síganme, no los voy a defraudar"

Tras ver la pelea entre Lara y Canelo, el sábado 12 de Julio, quede con un sabor de boca amargo, Me llamo en especial la atención una frase de Canelo en la entrevista post-pelea; "Así no se boxea." (refiriéndose al estilo del cubano).
El boxeo de Lara y el de Canelo no pueden ser más distantes, el segundo es cerrado, plantado de piernas, avanzando resistiendo el castigo, tratando de conectar mazazos especialmente al cuerpo. El Cubano, fiel al estilo amateur de su isla natal (fue bastante divertida la bajada de línea grosera del sueño americano al entrar el cubano “exiliado”), es rápido de piernas, en rebote constante y tirando golpes certeros con el fin de anotar puntos.

No es la frase del boxeador la que hace ruido, ese “así no se boxea”. Cada uno tiene su estilo y es normal que un boxeador acuse recibo al otro. El problema es como tantas veces, el eco, el repiqueteo constante de esa frase en este mundillo que llamamos redes sociales.
Lara no fue al choque en toda la pelea, tenía un manual, lo siguió a la perfección y domino totalmente a Canelo, sacando una ventaja de unos dos puntos como mínimo. El problema es que Canelo y muchos otros ponen máximas arbitrarias, sobre lo que es y lo que no es este deporte, obligando a un boxeador como Lara (admito que no me genera tantas simpatías, ni fuera ni dentro del ring) a plantarse con un boxeador que es mucho más armado de cuerpo, lento y potente. Es decir, Canelo nos dice: “la estrella soy yo, y se boxea como a mí me conviene, cubano.”

No importan los rumores sobre la gente de Canelo no queriendo esta pelea, importa que si hubieran sido verdad tendrían razón.  Canelo no estuvo a la altura, no fue preciso y no presiono, no arrinconó a Lara lo suficiente. Antes de la pelea con Floyd Jr. se lo veía como una promesa, un boxeador joven y rústico, con tiempo para pulirse. Pero el tiempo pasa, y el niño mimado de De la Hoya esta probando no estar a la altura. ¿Es lo que llamaríamos una mentira? ¿Un total invento cuidado? No lo creo, no es un mal boxeador, pero se esta encargando de demostrar que llegó a su tope. Lo que era una promesa, hoy día ya parece promesa de borracho en navidad.

No es el objetivo ensañarse con Canelo, no es un mal boxeador, de hecho no parece ni mal tipo, lo que sucede es que da un poco de vergüenza cuando se compara su desempeño arriba del ring con la maquinaria mediática que tiene detrás. Da vergüenza como se escoge un niño, se lo infla y se lo pone en lugares que no merece. Las caras de las promotoras son caras de fabricar y maquillar, pero es cuestión de tiempo hasta que la Golden Boy crea que Canelo ya no es rentable. Es decir, es cuestión de que aparezca otro que salga con De la Hoya de escolta (literalmente).