"Cuando suena la campana, te sacan el banquito y uno se queda solo"

Sunday, August 10, 2014

La vejez que iguala, entre el retiro y el papelón.



“La vejez es la peor corrupción”
Thomas Mann
 


En estos meses los seguidores del boxeo vimos al reloj ganando por knock out, ante el que yo considero el mejor boxeador argentino de los últimos tiempos, Sergio Maravilla Martinez. Se escribió mucho al respecto ya, defendiéndolo algunos pocos, defenestrándolo algunos muchos, que sin entender demasiado del deporte se quedan en el flash de unos 7 rounds que no resumen absolutamente nada. No tenía intención de escribir nada, pero hubo otro hecho que detono el interés en el tema, la pelea de Roy Jones Jr, que ganó por KO en el 5 asalto.


Sirven estos dos casos para aproximar una reflexión sobre el paso del tiempo en los boxeadores. Es difícil evitar un paralelismo entre ambos, con su estilo similar, con su clara superioridad en el ring. Es difícil establecer cómo se decide que tan buenos so un deportista o un artista, se pueden tomar tantos parámetros que resulta inabarcable, todo aquel que haya hecho análisis de esta índole entiende desde cuantas sogas podemos tirar para arrastrar agua a nuestro molino. ¿Es mejor caminar bien el ring? ¿Tener pegada? ¿Cintura? ¿Cardio? ¿Combinaciones?... ¿Cuánto importa el record? ¿Y la manera en que se armo ese record? Etc., etc.

El ring es un espacio ajeno al espacio tiempo, durante tres minutos y uno de descanso, las leyes que prohíben la violencia e incluso el homicidio se borran, esos contendientes existen por fuera del mundo que habitamos. Pero no dejan de ser humanos, las leyes sociales tal vez hagan un parate, pero las leyes de la naturaleza no. El reloj corre aun más velozmente que para nosotros, los huesos se vencen, los reflejos se oxidan.

¿Cuándo es el momento para retirarse? Debe ser una pregunta que ocupa la mente de todo deportista de elite, también de supermodelos, de todo aquel que vive de su cuerpo… pero el boxeo es distinto, en el boxeo te están golpeando, en el boxeo a uno lo castigan. La carrera del boxeador no se basa en cuán bien se puede pegar, sino en cuanto uno puede aguantar los golpes. El retiro puede tantearse en los deportes grupales, un jugador de futbol puede ir viendo cuanta nafta le queda e incluso en ese momento usar su cabeza en lugar de sus piernas, por un tiempo obvio. Todo deporte deja tantear, incluso los individuales, un partido malo de tenis no será una marca de la que todos hablaran, simplemente se perdió un partido, es tiempo de retirarse tal vez… Pero el boxeo es diferente… arriba del ring uno sufre, es el foco de todas las miradas, en el boxeo a uno lo golpean… se arriesga a la muerte simbólica del KO, o no tan simbólica. El castigo se acumula, cuando en boxeo llega el momento del retiro, llega con todo, como un castillo de naipes que se desmorona ante una brisa. Cada una de las victorias es una de las cartas superfluas, pero las derrotas que las desmoronan… que duras son. 

Realmente  es difícil ver a Hopkins y no abrir la boca de asombro, como esa noche se lo vio cometer un pecado contra el sentido común, quitarle el invicto a Cloud a un joven ambicioso y relativamente talentoso. La lógica del boxeo es el recambio generacional, los jóvenes quitando a los viejos del camino, no al revés. A nadie se le ocurre que sea al revés. Y el tipo sigue peleando, y lo siguen respetando. ¿Por qué él sí? ¿Por qué no aquel que le gano todos los rounds hace no tantos años? ¿Por qué se dio vuelta la tortilla y el que perdió la revancha a papelones fue Roy Jones cuando antes había sido al revés? El cuerpo y el cómo envejece no terminara de ser nunca un misterio, el por qué uno y no el otro, es una constante en la inquietud humana. Uno lo veía a Jones y se emocionaba. No se preguntaba si ganaría, sino cómo y cuando, la primera pelea contra Hopkins fue un trámite. Pero la segunda fue… lamentable, y no fue la peor que tuvo en los últimos años ni por si acaso.

 Maravilla tuvo una actuación lamentable contra un medio pelo como Murray, uno de los que yo llamo clase B (bueno, sí, pero solo bueno). Ganó la pelea  por puntos y apenas, pero tendría que haber sido un parate para el argentino. Debe ser difícil supongo, las ganas de retirarse en una noche de gloria absoluta, venciendo a un buen rival que no sea un paquete debe ser difícil de aguantar pero no era necesario para Maravilla que salió de las sombras, ya medio viejo y conquistó el corazón de todos, con un par de cinturones en el medio. Cotto es bueno, tuvo una de sus mejores peleas, pero Maravilla en sus años mozos lo hubiera aniquilado. Verlo dio escalofríos, imposible no recordarlo en una riña deslumbrante con Paul Williams (de las mejores peleas de los últimos tiempos), ni que hablar de ese KO. Se hablara luego del tema por supuesto.

Duele ver a los grandes en su humillación, los grandes merecen irse con su llama ardiendo en las alturas, y no como una brasa que se sopla en el suelo para que no se apague. El pecado del retiro tardío es muy común, desde Ali, hasta Sugar Ray, hasta Maravilla y Jones. Pocos tienen la sensatez de decir “hasta acá”, como Monzon, Marciano y, al parecer El Chino Maidana. El punto justo es muy difícil, los fans somos demandantes, el negocio es demandante, pero el peor enemigo del retiro a tiempo es el mismo boxeador. No hay posibilidad de ir viendo, la caída es abrupta, la antinomia y el vaivén entre el “me tendría que haber ido a tiempo” y el “la puta, creo que me quedaban un par de cartuchos” es la crueldad del paso del tiempo en su máxima expresión.

Sunday, July 27, 2014

Gennady Golovkin, el 3G que funciona



¿Quién lo puede parar a este tipo? Esa es la primera pregunta que viene a la cabeza al ver a GGG el pasado sábado. Viene diciéndose hace tiempo que merece rivales de talla, pero está claro que no es decisión de él el querer pelear con gente por debajo, sino que es consecuencia de las exigencias que impone el mercado del boxeo a sus participantes, y la presión que pone sobre los nacidos fuera de USA o México.

Gaele era un rival de talla, que le haría pelea a cualquiera de los que andan por arriba en los medianos, no es un rival de noche soñada, de noche del recuerdo, pero es está a la altura de una excelente velada. Y lo demostró, no es que se achico, no es que la edad lo mello del todo, no es que es inflado por la prensa… simplemente, no pudo con Good Boy. No pudo contra ese porcentaje ridículo de KO (realmente ridículo, como un 90), que debe ser el mayor del momento, no pudo contra esa pegada, no pudo contra ese jab de precisión, contra ese bisturí que le corto el ojo en el primer round, bisturí que transforma en hacha en los momentos justos para cortarle la cabeza al rival. Gaele camino en la cuerda floja constantemente, el golpe a golpe era letal, tenía que ir por un hit and run, un toco y me voy. Lo intentó sí, pero GGG cortó el ring de manera magistral todo el encuentro. 

Gaele hizo su tarea y no pudo. Y aquí está el problema, uno lo imagina haciendo un papel digno con cualquiera de la elite mediana o cercana: Canelo, Cotto, Quillin, Murray, Chavez Jr, etc.  ¿Quién de ellos se le va a animar Golovkin después de esto? ¿Quién de estos chicos que cuido tanto su carrera puede animarse a pelearle a este destructor después de escuchar esos golpes al cuerpo que parecían truenos explotando en el cuerpo rival? En su conferencia de prensa pidió a Cotto y lo hicieron coquetear con Chavez, peleas que eran probables, pero se esfuman con el supuesto encuentro que tendrán en Diciembre. Solo viene un nombre a la cabeza ahora qué Maravilla esta casi retirado, ahora que William difícilmente vuelva a tocar un ring, el mismísimo y enigmático Ward. Hoy en día es el único en condiciones de hacer que una pelea con GGG sea inolvidable.

No puedo más que emocionarme cuando lo veo pelear, tiene la técnica y la pegada, pero no es un boxeador que solo hace su trabajo… tiene historia, tiene intelecto, parla y por sobre todo tiene carisma, algo que no se entrena. Con suerte, eso va a hacer que esquivarlo no sea tan fácil, espero por el bien del deporte que los rivales de talla no le huyan, y tenga las peleas que demostró merecer.

“I´ll show you next time, give me big fight, big name and I´ll show you my technice” , así expuso en su conferencia, esperemos se le dé.

Thursday, July 17, 2014

Ya lo dijo Saul: "Síganme, no los voy a defraudar"

Tras ver la pelea entre Lara y Canelo, el sábado 12 de Julio, quede con un sabor de boca amargo, Me llamo en especial la atención una frase de Canelo en la entrevista post-pelea; "Así no se boxea." (refiriéndose al estilo del cubano).
El boxeo de Lara y el de Canelo no pueden ser más distantes, el segundo es cerrado, plantado de piernas, avanzando resistiendo el castigo, tratando de conectar mazazos especialmente al cuerpo. El Cubano, fiel al estilo amateur de su isla natal (fue bastante divertida la bajada de línea grosera del sueño americano al entrar el cubano “exiliado”), es rápido de piernas, en rebote constante y tirando golpes certeros con el fin de anotar puntos.

No es la frase del boxeador la que hace ruido, ese “así no se boxea”. Cada uno tiene su estilo y es normal que un boxeador acuse recibo al otro. El problema es como tantas veces, el eco, el repiqueteo constante de esa frase en este mundillo que llamamos redes sociales.
Lara no fue al choque en toda la pelea, tenía un manual, lo siguió a la perfección y domino totalmente a Canelo, sacando una ventaja de unos dos puntos como mínimo. El problema es que Canelo y muchos otros ponen máximas arbitrarias, sobre lo que es y lo que no es este deporte, obligando a un boxeador como Lara (admito que no me genera tantas simpatías, ni fuera ni dentro del ring) a plantarse con un boxeador que es mucho más armado de cuerpo, lento y potente. Es decir, Canelo nos dice: “la estrella soy yo, y se boxea como a mí me conviene, cubano.”

No importan los rumores sobre la gente de Canelo no queriendo esta pelea, importa que si hubieran sido verdad tendrían razón.  Canelo no estuvo a la altura, no fue preciso y no presiono, no arrinconó a Lara lo suficiente. Antes de la pelea con Floyd Jr. se lo veía como una promesa, un boxeador joven y rústico, con tiempo para pulirse. Pero el tiempo pasa, y el niño mimado de De la Hoya esta probando no estar a la altura. ¿Es lo que llamaríamos una mentira? ¿Un total invento cuidado? No lo creo, no es un mal boxeador, pero se esta encargando de demostrar que llegó a su tope. Lo que era una promesa, hoy día ya parece promesa de borracho en navidad.

No es el objetivo ensañarse con Canelo, no es un mal boxeador, de hecho no parece ni mal tipo, lo que sucede es que da un poco de vergüenza cuando se compara su desempeño arriba del ring con la maquinaria mediática que tiene detrás. Da vergüenza como se escoge un niño, se lo infla y se lo pone en lugares que no merece. Las caras de las promotoras son caras de fabricar y maquillar, pero es cuestión de tiempo hasta que la Golden Boy crea que Canelo ya no es rentable. Es decir, es cuestión de que aparezca otro que salga con De la Hoya de escolta (literalmente).